El roce con nuestra ropa, la comida y bebida que ingerimos durante el viaje… todo ensucia la tapicería del coche.

 

La tapicería es posiblemente el elemento más sensible a las manchas de nuestro coche. Sobre todo, si viajamos con niños, mascotas o acostumbramos a beber y comer mientras nos desplazamos. Por ello, es muy importante saber cómo podemos limpiar el interior de nuestro coche, para que luzca como nuevo durante mucho más tiempo.

Lo primero de todo, es contar con los materiales adecuados. No es lo mismo lavar una tapicería de tela que una de cuero o de piel, ya que estas serán mucho más sensibles a determinados productos. En caso de que nuestro coche posea una tapicería de tela, lo mejor es aspirar la suciedad superficial y, después utilizar jabón neutro y una esponja empapada para lograr un resultado óptimo.

Así, en caso de que no surta efecto, también podrás utilizar lo que se denomina espuma seca, un detergente similar al quitamanchas que debemos aplicar sobre la suciedad y retirar, después de dejarlo actuar unos minutos, con un paño seco.

En cuanto a la tapicería de cuero, piel o similares, lo más recomendable es utilizar un cepillo suave para los asientos. Limpiarán el polvo sin dañar la superficie y, si los combinamos con productos específicos para estos tejidos no habrá mancha que se nos resista. Así, si quieres saber cómo quitar manchas más concretas, sigue leyendo.

Te mostramos los mejores trucos para limpiar tu coche basándonos en las indicaciones de Alvato Luxury Detailing.

 

Manchas de chicles y caramelos

Limpiar los restos de estos dulces puede ser una verdadera pesadilla. Son pegajosos y pueden dejar marcas con facilidad. Ante esto, lo esencial es no esperar mucho para limpiar la tapicería. Dejarlos adherirse a los asientos puede ser irreversible. No obstante, puedes probar a endurecer las manchas con hielo y después intentar rasparlo sin dañar el tejido.

Grasa

Si comes comida basura en el coche, por ejemplo, corres el riesgo de manchar de grasa tus asientos. Por ello, si no puedes evitar comer en tu coche, hazte con un desengrasante por si acaso. Por ejemplo, usar jabón para lavar los platos diluido en un poco de agua y frotar hasta que salga la mancha. Eso sí, si lleva ahí mucho tiempo, lo más recomendable es acudir a los profesionales.

Café

Tomar café de camino al trabajo por las mañanas es una práctica cada vez más común entre los conductores. Sin embargo, es un peligro para la tapicería, ya que con un frenazo o una maniobra más fuerte de la cuenta podría derramarlo por los asientos.

Si, por algún motivo, esto te ocurriese y lo ves a tiempo, coge un papel absorbente, ponlo sobre la mancha, frota un hielo sobre él y después vuelve a frotar con una esponja y agua caliente.

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